John Carpenter - Halloween

El Horror Sonoro: John Carpenter y Halloween a través de los años

Por Juan Felipe Gómez Chavarriaga

El público tiende a asociar una melodía célebre con un contexto específico o en este caso con una película; la atemporalidad de la partitura compuesta por John Carpenter es prueba de ello.

Es el año 1978 en un ya estereotipado suburbio norteamericano por dónde camina Laurie Strode, la adolescente recién sale de su escuela rodeada de un grupo de rubias adolescentes al son de las risas, los vecinos del lugar pasean a sus perros y aunque el
paisaje se torne soleado, algunos niños ya lucen disfraces personificando a ciertos esbirros de la cultura popular.

La víspera del 31 de octubre, muy a pesar de la luz del sol y de la agradable atmósfera adolescente es capaz de tornar sombría hasta el mismo jardín del edén. Algo llama la atención de Laurie entre el paisaje, de lejos parece un hombre con una máscara del
capitán Kirk de Viaje a las Estrellas, viste un overol azul oscuro. Laurie intenta ver al hombre un poco más de cerca y el aficionado a la ciencia ficción parece haberse esfumado de la nada.

Esta secuencia podría ser calificada con infinitud de adjetivos, simplones, arcaicos e incluso constantes del cliché si nos quedamos únicamente con esta introducción; pero si prestamos la atención suficiente a una secuencia de 2 notas de piano la situación se torna plenamente tétrica y nos sumerge en un clásico del cine slasher, continuando con el legado de leatherface y de multitud de próceres plasmados en el giallo de realizadores como Dario Argento.

 

Un callejón sin salida para el espectador

John Carpenter, quien fungió como director y coguionista junto con Debra Hill fue también el compositor de la banda sonora original de la primera entrega de esta mítica saga. Verónica León, músico egresada de la Escuela EMMAT y estudiante de film scoring nos contó su  perspectiva no solo sobre el leitmotiv de Carpenter sino sobre su re interpretación a mano de distintos autores a lo largo de los años:

‘Esa simplicidad presenta en la primera versión de Carpenter, denota un minimalismo no solo por la composición en sí sino por la presencia de un único instrumento, el piano; el score cumple una doble función pues una cantidad del público con un cierto contexto se remite de inmediato a Michael Myers y su sombría imagen pero sin importar que algunos no conozcan la película, la melodía logra inyectar ansiedad, estrés y agonía en la atmósfera del oyente y eso es gracias a la manera en que están distribuidos los intervalos en el leitmotiv, compuestos por cuartas descendentes y por medios tonos que tiene como resultado un sonido repetitivo, estresante y que también genera una sensación de vacío; el espectador se ve envuelto en un frenesí de impotencia del que no se puede salir’

El legado de Halloween no fue solamente para la narrativa en el terror, su huella sonora es evidente para la mayoría del público y conocedores de la cultura popular. Si bien la saga ha tenido altibajos por las libertades que se han tomado algunos realizadores con el
personaje de Michael Myers, John Carpenter le agregó un aire casi demoniaco al asesino con la mezcla de instrumentos propios de la música electrónica, arreglos de cuerdas y vientos.

Al escuchar The Haunted House, el aire tétrico causado por los sintetizadores logran imprimirle una profundidad inigualable al filme; y que tal como mencionaba nuestra entrevistada, logran que el espectador se sienta en un callejón sin salida del cual solo podrá salir siguiendo adelante o sucumbiendo al pánico y salir huyendo de la película.

Los años no llegan solos, múltiples adaptaciones fallaron al intentar retomar la esencia de Michael Myers; Carpenter compuso otro soundtrack maravilloso para la segunda entrega de la saga y al parecer no estuvo mayormente involucrado en el resto de las entregas más que haber sido nombrado en los créditos como consultor creativo o productor. Rob Zombie logró plasmar una atmósfera interesante, pero falló al ejecutar el fondo de la historia cayendo en múltiples lugares comunes más propios de una comedia sexual que de una pieza de horror. Así, la figura cinematográfica de Halloween conservaba un firme inicio para su legado, pero labrando un sendero irregular para los seguidores de la saga.

Resonaba el rumor de una nueva entrega de Halloween en el año 2017, cuando Trent Reznor y Atticus Ross ganadores del Oscar en 2011 por la banda sonora de The Social Network lanzaron su propia versión de la melodía compuesta por Carpenter; una
reinterpretación que incluye desafinaciones y secciones marcadas por beats modernos, pero sin ser egoístas esta visión personal del dúo de Nine Inch Nails sigue la línea de ambientes trabajada por ellos con el director David Fincher pero inyectándole esteroides a
la atmósfera oscura de Carpenter.

En esta versión es evidente el paso del tiempo y la diferencia entre épocas, finalmente Halloween se centra en un asesino; la idea de Trent Reznor y Atticus Ross tal vez fue de involucrar al oyente en la premisa de la historia y de imaginar un encuentro fortuito con el asesino. Así como la tecnología cambió en todos estos años, ellos muestran la cantidad de herramientas que se pueden usar y sacar provecho para sacar una versión mucho más ambiental, respetando el leitmotiv de Carpenter ellos desglosan la organización de las notas para generar una atmósfera de tensión especialmente cuando en micro tonos el piano comienza a sonar desafinado. Para mí, Reznor y Ross fueron muy rigurosos al prestarle atención al material de origen para la pieza musical pues usaron elementos rítmicos como pads, ambientales al usar sintetizadores y teclados, gritos distorsionados de fondo para retomar el argumento de la película. Como resultado tenemos una pieza más larga que la original gracias a lo ya mencionado’.
 
De manera posterior, tenemos la última y más reciente entrega de esta saga; lanzada en octubre del 2018 que fue pensada como una secuela original de la película del 78. John Carpenter se sumó al proyecto no solo como supervisor creativo, sino como compositor de su banda sonora que además contó en sus filas con el músico Cody Carpenter, su hijo. Sería mentir hablar de una reversión del leitmotiv de Carpenter al ser trabajada por su creador, pero sin lugar a dudas es distinta a la compuesta para la primera película de Halloween ya que involucra guitarras y cuenta con una producción mucho más detallada, por lo cual el sonido es mucho más limpio.

‘Me atrevería a pensar que John Carpenter y sus colaboradores escucharon la versión de Trent Reznor y Atticus Ross, pues pensaron en la cantidad de posibilidades que tenían para potenciar la música. Un leitmotiv es un motivo melódico, una frase melódica y lograron usarla en un estilo distinto, simplemente demostraron la variación que puede existir para este caso.’
 

John Carpenter creó la base melódica hace más de 40 años, dándole el alma sonora a una saga mítica en la cultura popular. El tiempo ha pasado y el dinamismo, versatilidad y esencia siguen presentes a pesar de estas 3 versiones emblemáticas de una de las bandas sonoras más memorables para el cine de horror.