Star wArs, a new hope (En concierto)

Hace 45 años George Lucas, Gary Kurtz y Ralph Mcquarrie presentaron un universo que cambió la historia del cine. Una historia que en su momento fue tan compleja que los amigos de Lucas le sugirieron incluir unas letras al principio explicándola. Un proyecto en quien nadie creía el cual le dio un vuelco a la manera de hacer cine de entretenimiento.

John Williams desarrolló una banda sonora tan poderosa que cobró vida propia más allá de las películas y nos enseñó a escuchar e identificar sonoramente la gallardía, la injusticia, el peligro, el amor y a sentir el poder de la fuerza. El pasado 4 de mayo, aprovechando la celebración del día de Star Wars se proyectó en el Movistar Arena de Bogotá el Episodio IV, una Nueva Esperanza, acompañada de la música original interpretada por la Orquesta Filarmónica de Bogotá, bajo la batuta de John Jesensky.

La verdad siempre que veo esta película trato de imaginar qué pensaría la gente de esa época cuando la vio, porque aunque mi mamá me llevó a verla, era muy chico para analizarla o recordarla. La historia de los androides es la de una raza esclavizada, inmediatamente pensé en la población afro secuestrada en las costas de África por europeos. Un sentimiento de pesar me invadió con esta relación que no recuerdo haber hecho antes. Es una alusión directa que no había notado.

Los vacíos en el guión que siempre le han criticado. La amistad de Luke y Obi-Wan surge de la nada, lamentando más su muerte que la de sus tíos que lo criaron como si fueran sus padres. ¿Por qué Luke y sus compañeros no atacan a los cazas tie y cubren a Líder rojo destruya la estrella de la muerte? ¿Por qué no le da medalla a Chewbacca?. Pero hacer notar errores es propio de amargados, y vaya que sí hay de esos en este mundillo del periodismo y el arte, así que mejor a  lo que vinimos, a hablar de música. 

Empecemos a analizar esta banda sonora la cual está sustentada en tres motivos, la fanfarria principal; el himno coreliano, las trompetas que denotan todas las escenas de batalla o peligro y el nostálgico tema de la fuerza. Para esta película aún no se creaban la marcha Imperial, el tema de Yoda o el de Han Solo y la Princesa. 

 

El resto de la banda sonora está matizada sobre todo con momentos de tensión musical y algo que no había sentido antes tan manifiesto: largos silencios. No recordaba que incluso la batalla de Yavin IV tiene muchos momentos en los cuales no suena nada.

 

La Orquesta lo hace bien. Es impactante que pequeños errores de volumen nos de una flauta o una cuerda más presente que en la original y escuchar esas cosas genera una especie de fascinación pues sabemos que son momentos únicos que jamás volverán a sonar.

Orquesta Filarmónica de Bogotá - Star Wars (M. Estevez).jpg

Siempre he sentido que la fanfarria final, al igual que la escena donde suena, son un despropósito. Parece una fiesta infantil con los coqueteos inapropiados de Han Solo y la cara de mamá orgullosa de Leia. Pero está ahí y es un clásico que me refiere a compositores de principios del siglo XX.

 

Los aplausos del público en escenas especiales como el atardecer bajo los dos soles de Tatoine o la aparición de Darth Vader le brindan una emoción especial al momento. Gente de todas las edades que ha sido tocada por estos personajes y han hecho una religión de esta saga. La magia original está viva en nuestros corazones. Es completamente imposible olvidar o no sentir lo que cada una de estas notas expresa. Gracias Sr Williams, usted nos enseñó a oír la vida